MALTRATO ANIMAL: UN CRIMEN LEGAL



ESTA PÁGINA CONTIENE IMÁGENES MUY DURAS Y TEXTO QUE POR SU CRUDEZA, PUEDE RESULTAR DESAGRADABLE Y HERIR LA SENSIBILIDAD. TANTO LAS FOTOGRAFÍAS COMO LO QUE SE HA ESCRITO NO HACE MÁS QUE MOSTRAR UNA REALIDAD BRUTAL, PERO SI CONSIDERA QUE PUEDE VERSE AFECTADO AL CONTEMPLAR LO QUE AQUÍ SE EXPONE, NO SIGA ADELANTE.

Quien asume la tortura y el asesinato de otros seres como algo ajeno, es tan responsable como el torturador y el asesino.

"Los hombres son nazis para los animales y su vida es un eterno Treblinka". (Isaac Bashevis Singer- Premio Nóbel).

Después de que todo se haya dicho y hecho, quedará mucho más por hacer que por decir. (Jane Goodall)

Ante la injusticia la cobardía se viste de silencio. (Julio Ortega)



miércoles, 7 de octubre de 2009

Lo sencillo de mutilar, cegar y lapidar a un perro


Les traigo el desayuno Sres. Políticos y espero que se les atragante, aunque lo dudo, porque Ustedes sólo se estremecen ante la pérdida de votos y de poltrona. Así que, anúdense la corbata para ir a justificar los muchos cientos de euros que perciben diariamente por su labor, pero por favor, antes de salir de casa échenle un vistazo a las fotos que acompañan a este escrito. Si después de hacerlo no devuelven encima de su traje, ese cuyo precio supera el subsidio de desempleo mensual de muchas familias españolas, es que no tienen conciencia, ni corazón, ni vergüenza. Su repulsión no debería de estar tanto provocada por la visión de tan espantosas imágenes, como por saber que esto sigue pasando, día tras día, por su culpa. Si dispusieran de un mínimo de dignidad sentirían repugnancia de Ustedes mismos. Pero no es así, estoy convencido.

Las fotografías se corresponden con los siguientes episodios: el primero fue el pasado 2 de Septiembre, cuando un podenco canario que hambriento y en los huesos deambulaba por la Barriada de la Constitución, en Güimar (Tenerife), fue atacado brutalmente por un joven de dieciséis años que según testigos, venía amenazando con matar al perro. Y lo cumplió con una piedra de grandes dimensiones, pero no sin antes vaciarle un ojo. Una mujer de una Asociación canaria contra el maltrato que acudió al lugar tras una llamada de la policía, relató como el muchacho, que tenía las manos manchadas de sangre, y la madre de éste, también presente, se reían de ella cuando desesperada les preguntaba que dónde estaba el animal. La policía halló su cadáver en el interior de una zanja. La autopsia indicó: “múltiples fracturas expuestas en la cabeza con pérdida de piel, músculo y hueso, así como exposición de la masa encefálica, fracturas en huesos frontales, occipitales, maxilar, mandíbula, vértebras cervicales, en las zonas atlanto oxipital y atlanto axoidal con desgarros musculares, y el globo ocular totalmente fuera de la cavidad orbital…”.

El segundo suceso tuvo lugar el día 6 de Septiembre en una parcela particular de Utrera (Sevilla), y el desgraciado protagonista fue un pastor alemán que se encontraba dentro de un recinto cerrado en la finca. Los agresores rompieron la malla de cerramiento y atacaron al can con objetos cortantes. Las fotos son espeluznantes y muy explícitas, muestran perfectamente el feroz encarnizamiento con el que estos monstruos actuaron. Un detalle escalofriante: el pobre perro todavía fue capaz de mantenerse en pie hasta la llegada de su amo, en ese momento cayó desplomado muriendo poco después.

De los autores del asesinato de éste último no se sabe nada. El engendro que cometió el primer crimen y su tutora legal fueron localizados por la policía y pasaron a disposición judicial. Pero la pregunta es: ¿va a tener lo que han hecho, para uno como autor material y para la otra como responsable del menor, alguna consecuencia legal?. Es más que dudoso, puesto que en este País casi nunca le ocurre nada a los que perpetran acciones similares. No sólo son pocos los medios que se disponen para investigar estos casos y muy contadas las ocasiones en las que ofrecen resultados satisfactorios, sino que una vez detenidos, lo que sigue es un pequeño trámite que apenas les acarrea problemas, ya que para que matar a un animal conlleve efectos punitivos es obligatorio demostrar que se ha actuado injustificadamente y con ensañamiento. Al parecer el cadáver no les sirve como prueba, pues hace falta que “el autor no tenga motivos y que se haya prolongado y aumentado deliberadamente más allá de lo necesario (sic) el sufrimiento del animal”. Resulta increíble pero eso es lo que dice la Ley.

Pero claro, ni aún por esas tenemos garantizada la justicia, porque luego llegan jueces como el que decidió sobre el caso de Javier Ferrero, el “Matagatos de Talavera”, o el que juzgó a un joven que colgó a su perro de un saco de boxeo y le cosió a puñaladas hasta esparcir sus vísceras por toda la habitación, y no encuentran razones para sancionarlos; magistrados que no tienen el menor reparo en permitir que estos canallas se vayan a sus casas el mismo día de la vista al considerar que no existe delito y ni tan siquiera falta.

No acaba ahí la aberración, porque en las contadas ocasiones en las que se dicta un veredicto de culpabilidad, la sentencia se reduce a una pequeña multa que servirá para ayudar a que los políticos a los que estas palabras van dirigidas se compren nuevos trajes, o para pagarles viajes con “corazonadas”, pero en ningún caso el criminal es condenado a una pena que le obligue a entrar en prisión.

La consecuencia es que los que planean acciones similares, pueden permitirse el lujo de reírse como hacía el muchacho de Güimar después de asesinar salvajemente al desdichado podenco, sabiendo que si le cogen unas cuantas monedas serán suficientes para compensar el inmenso padecimiento provocado al perro. Seguramente quien haya hecho lo de Utrera tampoco alberga la menor inquietud y repasa satisfecho su hazaña. Esta gente suele sentirse complacida contemplando lo que a nosotros nos produce arcadas.

Por eso la historia se repite una y otra vez, porque no existe el temor a ser castigados de un modo acorde al daño causado, con lo que el efecto disuasorio del Código Penal se pierde y España permanece convertida en un gigantesco cementerio, en el que se pudren los cuerpos de animales con los sesos desparramados, despellejados, con las cuencas de sus ojos vacías, quemados, mutilados o ahorcados. Y detrás de cada uno de ellos hay un ser humano que se ríe y disfruta por lo que ha hecho. A veces son casi niños, también orgullosos de su acción, y en ocasiones como la de Tenerife, con su madre delante defendiéndole y despreciando a quien recrimina su actitud.

Pero por encima de las conductas envilecidas de algunos ciudadanos, más allá de su agresividad desmedida, de su tremenda cobardía y de su absoluta falta de consideración hacia el padecimiento de criaturas desamparadas, está la vergonzosa apatía de los políticos, a los que no les conmueve la visión de un perro con el hocico seccionado, con su masa encefálica esparcida o con las cavidades oculares vacías, ni les inquieta que sigan libres quienes fueron capaces de cometer tales atrocidades.


No pueden aducir desconocimiento, ni tampoco, asumiendo ya que el sufrimiento de los animales no les afecta, hacer como que no conocen todos los estudios que indican que muchos de los que comienzan ejerciendo la violencia con estos seres, acaban escogiendo como víctimas a los hombres, informes avalados por infinidad de historiales delictivos que así lo corroboran. ¿Cuál es entonces el motivo de una indiferencia negligente hacia estos sucesos?, ¿por qué están siempre dispuestos a endurecer, por ejemplo, las penas por infracciones al Código de la Circulación, pero no muestran la misma diligencia cuando se trata de enjuiciar casos de tortura y de muerte de animales?.

Termínense sus cafés, Sres. Políticos, instalen en sus rostros la sonrisa populista y mediática y súbanse en sus coches oficiales para ir a sus despachos. Yo espero que durante sus días y sus noches, les asalten continuamente las imágenes de estos perros brutal y cobardemente asesinados en Güimar y en Utrera, sólo dos de una inmensa lista que no para de crecer, y confío en que cuando el único identificado, el joven de dieciséis años que mató al primero sea actualidad por haber asestado treinta puñaladas a una persona, Ustedes se estremezcan pensando que ambos muertos, perro y hombre, lo están porque no tuvieron ni el valor, ni la dignidad, ni la decencia, ni la honestidad, de trabajar por la implantación de una Ley de Protección animal adecuada.

Déjense de Olimpiadas y empiecen por traer a este País la justicia y la civilización. Su “Pan y Circo” cada vez resulta menos efectivo como táctica política y se están quedando desnudos ante los ciudadanos, porque despojados de sus golpes de efecto, de su retórica vacía y de la credibilidad popular ante sus falsas promesas, lo que permanece de Ustedes es su desprecio hacia la construcción de una Sociedad en la que no prevalezcan la violencia y el abuso como conductas impunes, mientras los cadáveres de aquellos que parecen no tener derechos fundamentales como consecuencia de una situación histórica de desamparo, se amontonan en sus conciencias sin que el hedor que despiden parezca servirles de revulsivo.

Me gustaría que en todos los colegios, por más duras que sean, se exhibiesen las fotografías de los perros de Güimar y de Utrera, acompañadas de la aclaración de que los autores de esas salvajadas están en libertad y que en el caso de ser encontrados y juzgados, ninguno de ellos acabará en la cárcel, que sería el único lugar en el que puede permanecer alguien que alberga esos instintos criminales y capaz de torturar con tanta saña y de matar a esas criaturas.

Claro, que unos cuantos lo verían como un atentado contra el derecho de los niños a no ser expuestos a imágenes que puedan causarles algún tipo de trauma, pero curiosamente parte de estos valedores infantiles, son los mismos que no tienen el menor reparo en que los mismos críos vean corridas de toros, acudan a festejos taurinos de todo tipo, practiquen la caza con sus padres o vayan a circos con animales. No será, Sres. Políticos, que lo que realmente les ocurre es que tienen miedo de despertar en los infantes una actitud de rebeldía ante la permisividad con el maltrato a los animales y tal vez, en el fondo, prefieren asumir el riesgo de que un adolescente de dieciséis años le vacíe los ojos a un podenco y lo mate a pedradas, que alguien seccione vivo a un pastor alemán, o que unos niños de diez años le partan la columna vertebral a un gatito, como ha ocurrido no hace muchas semanas, antes que el de afrontar soluciones para lo que ha adquirido la magnitud de tragedia.

12 comentarios:

leonor dijo...

Hola, Julio.
Espeluznante las imágenes y una buena "bofetada" para quienes se empeñen en seguir viviendo en los mundos de Yupi. Yo creo que hasta que llegue el dia que estas aberraciones no les pase a la hija/a de algún pez gordo (políticos, jueces, etc), nadie moverá un dedo. Pero todos sabemos que ellos ya tienen a su prole bien resguardada.
A veces pienso que en estos casos, y mas por lo que me has contado sobre ese hijo de su puñetera madre y la susodicha, merecerían la justicia popular de la gente que estaría allí. Que creo que un par de buenas ****** no les vendria mal, y a ver si tienen lo que tienen que tener para burlarse. Pero tanto si lo hacen con un animal como con una persona. Porque esta gente hacer hervir la sangre de los que somos realmente humanos
Un abrazo.

Andreas Ruiz Dubrovin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Andreas Ruiz Dubrovin dijo...

Pero una cosa es cierta...en un país donde se permiten las corridas de toros, nunca podrá cambiar la ley de protección de animales, ya que ello provocaría la desaparición de su "fiesta nacional".
Una vez en Finlandia me preguntaron de donde era, respondí que de España. La reacción de varios fue de decir: AAh!...Donde tratan mejor a los delincuentes que a los animales...Yo evidentemente no dije nada.

Anónimo dijo...

No se Julio, te escribo desde Yucatán, México y aquí también tenemos situaciones similares; políticos similares, pero eso sí, la indiferencia en ellos es igual. Me desanima enterarme de noticias como estas en las que el maltrato cada vez es más grave y las autoridades no se deciden a actuar con los más elementales principios de ética. Algunos ciudadanos trabajamos y presionamos pero las respuestas llegan a "cuentagotas". Yo, por de pronto necesito una buena dosis de esperanza para seguir en el camino.........

NoTeSalves dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
NoTeSalves dijo...

Gracias Julio por reflejar con tus palabras el sentir de muchos de nosotros, pero quisiera añadir un comentario personal. Evidentemente, son los gobiernos de turno los que tienen el poder de proteger a los animales con leyes que castigen de una manera ejemplar a los que disfrutan torturándoles, pero ¿ y nosotros?. Hace unos días se celebró el Día Internacional de los Animales en el que algunas personas de manera individual y algún que otro colectivo animalista quisieron aprovechar este momento para revindicar justicia hacia el maltrato cotidiano al que son sometidos estos mártires inocentes e involuntarios. En Madrid, a pesar de que en esta ciudad existen numerosas asociaciones y organizaciones que tienen como fin luchar contra el maltrato, sólo acudimos a la concentración para recordar este día a la sociedad, diez personas. En Barcelona tengo información de que se congregaron más activistas, en otros lugares, … en otros puntos del país el Día ha pasado “sin pena ni gloria”. He vivido en varias provincias del Estado Español y en los casos en los que se ha organizado algún acto reinvindicativo a favor de los animales, la asistencia ha sido ridícula. Yo pregunto: ¿dónde están las asociacinones que se autodenominan “Protectoras de Animales” en estos casos?, ¿Por qué no dan publicidad de estos acontecimientos?, ¿dónde están los presidentes que llevan la organización de estos colectivos cuando se presenta una oportunidad para informar a la sociedad sobre el maltrato animal?.
Pido perdón si alguien se siente ofendido, pero somos muchos, miles los que de una manera u otra formamos parte del movimiento animalista en este país y por desgracia, cuando hay que denunciar ante la sociedad el maltrato legalizado al que son sometidos los que supuestamente defendemos, nuestra presencia brilla por su ausencia.
Si yo fuese un animal no humano, seguramente hablaría en términos más duros.
En las manifestaciones solemos gritar: ¡Ponte en su piel!, pues eso:
a ponerse en la piel de los animales a los que decimos defender, alguno se puede llevar la sorpresa de que no querría un abogado defensor como nosotros. Tristemente muchos animales , si puedisen hablar en lenguaje humano nos diría:
¡¡Dedíacate a otra cosa, con abogados defensores como tú no vamos a ganar nunca este juicio a los humanos!!!!
Si esto ocurre con nosotros, ¿qué les vamos a pedir a los políticos?

Anónimo dijo...

Está muy bueno tu blog y la verdad es que esta carta me ha llegado al alma, pero por favor, quítale elementos a la sidebar; está gigantesca y la navegación es un fastidio, de hecho está tan grande que ni siquiera se puede ver todo lo que tienes en ella porque al bajar el ratón se pasa rapidísimo, sólo fíjate lo pequeña que queda la barra de scroll. Yo sé que todo lo que tienes ahí es importante pero no necesita estar en la página principal, bastaría con que crearas una sección de destacados y la enlazaras desde un botón en la sidebar; el blog quedará mucho más ligero, compacto y agradable a la vista. No sé si te lo tomes esto a mal como me ha sucedido muchas veces en que me dicen que me haga un blog para que mueva en él lo que yo quiera o simplemente me censuran el comentario sin dar señales que les importe lo que dije, pero no lo tomes como queja sino como el consejo de un lector que espera seguirte visitando.

Fin Maltrato Animal dijo...

Gracias por tus palabras de reconocimiento al Blog Anónimo. Y para nada me molestan tus observaciones, al contrario, las valoro y creo que cualquier observación realizada con ánimo constructivo contribuirá a mejorar esta Página.

Tomaré nota de tus consejos, ahora sólo me falta saber cómo hacerlo, porque soy bastante torpón para estos asuntos. Supongo que es cuestión de "investigar" por internet hasta dar con las herramientas necesarias.

Un abrazo y Salud Compañero.

Julio

Lilibeth dijo...

Veo que el maltrato de los animales es continuo, aunque hayan extructurado demandas , denuncias y todo tipo de prohibiciones hacia los maltratos así sean físicos como psicológicos.
En muchos países no existe la demanda hacia el maltrato de animales ya que los concideran muy poco importantes por el hecho de no ser personas.

Bibiana dijo...

Me dan asco los políticos, porque sólo se preocupan de lo que les aporta beneficio económico y de su bienestar, ojalá no puedan dormir con su culpa si alguna vez ven estas imágenes; creo que la gente que comete tales atrocidades con inocentes deberían recibir la misma tortura, aunque suene cruel decirlo, para sentir en carne propia el dolor que provocan a seres que no han hecho daño alguno. Hay que ser muy vil, muy cobarde, un ignorante y un asesino para hacer cosas tan horribles.
Cada día me avergüenzo más del ser humano...

ANZAGA dijo...

Ánimo con las denuncias. Lo duro de las imágenes es aceptar que el causante de tanto daño es el hombre.

Saludos.

Anónimo dijo...

Deberían de hacer algo encontra de esto pero ya que culpa tienen los animales de ser tirados o rechazados? ellos no tienen la culpa enserio como puede haber tanta gente tan pendeja que maltrata a los pobres animales, al grado de llegar a mutilar las partes de los animales, que ellos mismos se cortes los huevos haber si les gusta, tarde o temprano pagaran el daño que le hacen a una criatura indefensa.