MALTRATO ANIMAL: UN CRIMEN LEGAL



ESTA PÁGINA CONTIENE IMÁGENES MUY DURAS Y TEXTO QUE POR SU CRUDEZA, PUEDE RESULTAR DESAGRADABLE Y HERIR LA SENSIBILIDAD. TANTO LAS FOTOGRAFÍAS COMO LO QUE SE HA ESCRITO NO HACE MÁS QUE MOSTRAR UNA REALIDAD BRUTAL, PERO SI CONSIDERA QUE PUEDE VERSE AFECTADO AL CONTEMPLAR LO QUE AQUÍ SE EXPONE, NO SIGA ADELANTE.

Quien asume la tortura y el asesinato de otros seres como algo ajeno, es tan responsable como el torturador y el asesino.

"Los hombres son nazis para los animales y su vida es un eterno Treblinka". (Isaac Bashevis Singer- Premio Nóbel).

Después de que todo se haya dicho y hecho, quedará mucho más por hacer que por decir. (Jane Goodall)

Ante la injusticia la cobardía se viste de silencio. (Julio Ortega)



jueves, 13 de agosto de 2009

Carta de un animal ciudadano al Presidente

Sr. Zapatero,

A lo largo de su etapa como Presidente del Gobierno le he oído hablar de cuestiones muy diversas: terrorismo, crisis, aborto, homosexualidad y hasta de fútbol o del precio de un café. Me parece muy adecuado que alguien que ocupa su cargo se interese tanto por asuntos muy graves como por aspectos de menor importancia, tal disposición le honra como máximo responsable de la política de un País y también como ser humano, pues demuestra que no vive encerrado en esa torre de marfil en la que muchos de los que detentan el poder permanecen voluntariamente recluidos por encima del bien y del mal. Sin embargo, Sr. Zapatero, existe una realidad que yo situaría entre las más penosas y urgentes que nos afectan y de la que jamás le he escuchado decir ni una sola palabra. Me refiero al maltrato a los animales y a la espantosa situación en la que viven y sobre todo, en la que mueren en España. Da igual que hablemos de perros, que lo hagamos de gallinas, de toros o de caballos; puede Usted escoger cualquier especie que lo más fácil es que por una razón u otra, sus condiciones aquí sean lamentables gracias a la intervención del hombre.


Desconozco cuál es el motivo que le lleva a soslayar esta cuestión, pero es precisamente su silencio el que me permite aventurar algunas razones ante su aparente indiferencia, y de entre todas ellas me quedo con dos: miedo y oportunismo. El temor imagino que por una parte es producto de la lógica imposibilidad de encontrar argumentos para excusar el maltrato que sean a la vez dignos y sinceros y por la otra, intuyo que hay también en juego cierta cobardía a enfrentarse con sectores no muy numerosos pero sí con una influencia notable. Y en cuanto a su estrategia pocas dudas tengo de que Usted es consciente de que abordar este asunto tendría un pequeño precio en cuanto a resultados electorales, en lo que no parece haber reflexionado es en el número de votos que ha ido perdiendo debido a su indolencia y a su apatía al respecto. De cualquier modo, no creo que me admita o reconozca ni una crítica ni la otra, pues eso iría en contra de la imagen que en su puesto se ve obligado a ofrecer; sin embargo, tengo la impresión de que en su interior, allí donde habita el ser humano y no el Presidente, sí reconoce tales observaciones como acertadas y es que la verdad, Sr. Zapatero, a pesar de que en su faceta de político demuestra justamente lo contrario, sigo sin creerme que Usted disfrute con una corrida de toros o con el Toro Alanceado de Tordesillas, al igual que pienso que le duele que miles perros sean condenados a una muerte lenta y espantosa en dependencias municipales, o que muchos caballos en Galicia sobrevivan con una tranca adosada a una de sus patas. Usted no puede ser tan despiadado ni insensible como para que todo eso le deje indiferente.

Pero claro, no se puede permitir el lujo de actuar como ciertos políticos menores, las poblaciones de Peñafiel o de Calatayud son dos buenos ejemplos de lo que quiero decir, en los que el Presidente de la Comisión de Fiestas de la primera Localidad de la que es a la vez Concejal y a pesar del endeudamiento de su Municipio, afirma que “Peñafiel es taurino y que las tradiciones hay que conservarlas”, por eso no tiene el menor problema en meter la mano en las arcas públicas para sufragar numerosos festejos con toros; o el Alcalde de la segunda, que tras las peticiones de ayuda por parte de la Protectora local que sin medios técnicos, económicos ni humanos trata de recoger y de atender a los numerosos perros que los bilbilitanos abandonan, alega que la situación financiera es deficitaria y les niega cualquier tipo de colaboración, pero al parecer para organizar nuevas corridas de toros sí que ha encontrado euros en la bolsa municipal. Usted, Sr. Presidente, no puede permitirse tales muestras de cinismo - aunque al final su gestión, más disimulada, sea similar, pues de la declaración de la renta de todos los ciudadanos se detraen casi cincuenta euros para subvencionar a la ruinosa e infamante tauromaquia - y necesita mantener las apariencias, por eso prefiere callar y es que pensándolo bien, ¿qué podría decir para defender tales miserias sin caer en los argumentos hipócritas, especistas, sádicos y cavernarios esgrimidos una y otra vez por los que pretender preservarlas?.


No es Usted Harry Potter, así que difícilmente podría hacer magia y convertir en racional, beneficioso, necesario y justificable, lo que es una demostración de salvajismo, crueldad, brutalidad, ignorancia, egoísmo y antropocentrismo. Con semejante alternativa, opta por pasar de puntillas y sin mirar hacia los lados, tal vez le han dicho que lo más adecuado y "político" es hacer como que no ve el sufrimiento de los animales, ni la ley que lo permite, ni unos presupuestos que lo sufragan y por no querer, tampoco desea ver cómo cada día más personas se manifiestan con mayor frecuencia por esta razón, da lo mismo que sea para exigir la elaboración de la prometida e incumplida Ley Marco de Protección Animal, que para expresar su repulsa por la Medalla al Mérito en las Bellas Artes al matarife José Tomas, por el Toro Júbilo de Medinaceli, por la muerte a pedradas de ardillas y de palomas encerradas en tinajas en Robledo de Chavela, por las salvajes novilladas nocturnas en Valladolid, por las baterías de gallinas ponedoras hacinadas durante toda su existencia o por esas granjas en las que, zorros o visones pasan de la jaula al desuello y de ahí a convertirse en abrigo o en estola. Todo eso y mucho más parece no existir en su mundo, porque entre la valentía de expresar públicamente el rechazo o la bestialidad de defender tal sometimiento atroz de los animales, Usted ha escogido el continuismo silencioso, permitiendo y protegiendo pero sin alharacas. Tal vez crea que de ese modo su imagen no se verá afectada, pero, ¿y su conciencia Sr. Presidente?, ante ella sólo puede responder Usted y me pregunto si realmente no se siente a veces avergonzado de ser el responsable último de tanto sufrimiento evitable.


En el futuro, algunos le recordarán como el político que ganó gracias a las mentiras de la oposición, unos cuantos como el que trató de acabar con el terrorismo - no el estatal, el otro, que no olvidemos que el término significa "provocar terror" y de eso, ejemplos existen en ambos lados - y no lo logró; quizás varios piensen en Usted como el que posibilitó que los homosexuales pudieran casarse y para muchos, será el Presidente de los - hasta el momento - cuatro millones de parados -. Uno puede cometer errores - a veces negligencias - en cuestiones de economía o en su negociación con un grupo armado, pero en este caso, en el del crimen continuado y legal en España contra los animales, cuyas víctimas se cuentan por millones, una gestión valerosa y dictada por la razón y la sensibilidad, sólo podría llevar a resultados satisfactorios y que traerían de la mano un progreso indudable, no habría lugar para la equivocación porque erradicar la tortura y el padecimiento de seres vivos siempre es un acierto. Tiene Usted la ocasión de hacer algo que para muchos, sería suficiente como para recordarle como un hombre bueno y un gestor válido: acabar con el padecimiento de innumerables criaturas y dar una lección de honestidad moral a los pocos ciudadanos que se creen con el derecho de provocar dolor y muerte a otras especies. Pero no lo hará Sr. Zapatero, le sobra oportunismo y le falta valor para dar tal paso. No llega Usted a la mezquindad de ciertos políticos con abundancia de medios para financiar la crueldad y sorprendentemente arruinados para salvar vidas, pero sólo le separa de ellos el que sea mucho más cauto en sus declaraciones porque el resultado de su gestión es en definitiva el mismo.

Sr. Zapatero, cuando además del Presidente de todos los animales humanos de este País, lo sea también de todos los animales irracionales que en él habitan, yo empezaré a ver en Usted un ser íntegro, noble y preocupado por el bienestar social, hasta entonces no me merece otra consideración que la de un político más, apocado y débil como la mayoría cuando se trata de legislar basándose en el respeto universal aunque eso cueste los ataques feroces de unos cuantos brutos. Más de uno me criticará por "equiparar" al hombre y al resto de especies, pero no me importa, porque la superioridad humana no es más que una fórmula inventada por una sola de las partes, la del hombre, elaborada pensando únicamente en su beneficio y en la que todo el entramado, se sustenta en una inmensa injusticia, más sangrante en tanto en cuanto se sabe que los afectados, jamás podrán hacer oír su voz. Le dedico pues, Sr. Zapatero, la muerte de los millones de animales que van a ser asesinados en nuestra Nación en nombre del arte, de la diversión, de la cultura, de la ciencia o de la industria en lo que le resta de legislatura. Supongo que una vez más, Usted será capaz de seguir sonriendo ante las cámaras a pesar del hedor de tantos cadáveres y hablándonos de lo civilizada que es España. Cualquiera puede tener un hijo afectado por el paro, funcionario, homosexual, víctima de un atentado, o con esclerosis lateral amiotrófica, por lo que legislar al respecto es garantía de satisfacción para unos cuantos, sin embargo, ninguno de nosotros, los animales humanos, pasaremos toda nuestra existencia atrapado en una jaula minúscula, ni caeremos en el cepo de un cazador, ni nos ahorcarán en un árbol, no nos pondrán bolas de fuego en la cabeza, no nos atravesarán con lanzas ni actuaremos en la pista de un circo a golpe de látigo, por lo tanto, es muy fácil "olvidarse" de todo aquello en lo la víctima nunca tendrá nombre y apellidos. Lo contrario, pensar también en lo espantoso de un destino vetado al ser humano pero al que son empujados millones de animales, sería un ejercicio de generosidad por su parte que a muchos nos haría sentirnos satisfechos y agradecidos, pero me temo que mientras los animales no puedan votar, Usted los seguirá dejando fuera de su progresista agenda Sr. Zapatero.

www.pacma.es

www.liberaong.org

3 comentarios:

leonor dijo...

Hola, Julio:
¡Genial tu carta!, te mereces todo el respeto de cualquier persona civilizada que se precie, por tu forma de decir las verdades desde el respeto y argumentando siempre. Sólo me queda felicitarte y decirte que sigas siempre así, gracias a ti, aún queda esperanza en este mundo lobotomizado y acobardado.
Un abrazo.

Javier dijo...

Hola. Si quieres ganar 50 € con tu blog con enlaces de texto y sin necesidad de clics, dímelo. Un cordial saludo. Javier

Anónimo dijo...

porfa ayudame encontre esta web i me gustaria denunciarla :S como hago?
http://freeimages-es.bloggum.com/post/imgenes-gallos.html

desde ya mil gracias pablo mazzonelli :)