MALTRATO ANIMAL: UN CRIMEN LEGAL



ESTA PÁGINA CONTIENE IMÁGENES MUY DURAS Y TEXTO QUE POR SU CRUDEZA, PUEDE RESULTAR DESAGRADABLE Y HERIR LA SENSIBILIDAD. TANTO LAS FOTOGRAFÍAS COMO LO QUE SE HA ESCRITO NO HACE MÁS QUE MOSTRAR UNA REALIDAD BRUTAL, PERO SI CONSIDERA QUE PUEDE VERSE AFECTADO AL CONTEMPLAR LO QUE AQUÍ SE EXPONE, NO SIGA ADELANTE.

Quien asume la tortura y el asesinato de otros seres como algo ajeno, es tan responsable como el torturador y el asesino.

"Los hombres son nazis para los animales y su vida es un eterno Treblinka". (Isaac Bashevis Singer- Premio Nóbel).

Después de que todo se haya dicho y hecho, quedará mucho más por hacer que por decir. (Jane Goodall)

Ante la injusticia la cobardía se viste de silencio. (Julio Ortega)



domingo, 6 de diciembre de 2015

Crueldad con animales: Delitos Black Friday



La justicia invalidando la decisión de la JUSTICIA.



Decía Horacio que la Justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera. Puede ser, pero lo desolador es una vez resuelto el cuándo comprobar el qué. Si la justicia debe dar a cada uno lo que le corresponde, si tiene que ser ética, equidad y honestidad, en el caso de un daño consciente e injustificado se espera de ella el castigo para quien lo causa y la compensación que corresponda para el dañado. En este caso sólo cabrían las consecuencias para

el primero porque su víctima está muerta. La mató a palos. Era un caballo, Sorky, al que por hacer una mala carrera su dueño, Eugeni Sánchez, lo golpeó una y otra vez con saña hasta reventarlo.


Ocurrió en el hipódromo de Manacor y la magistrada del Juzgado número 8 de lo Penal de Palma, María Jesús Campos Barciela, lo condenó a ocho meses de prisión. Reales, en esta ocasión, no como ocurre siempre que la entrada en la cárcel para este tipo de criminales no se hace efectiva y todo queda reducido al pago de una multa irrisoria. La Juez apeló a la extrema violencia de su conducta, al absoluto desprecio hacia el animal, al sufrimiento atroz de éste durante su linchamiento a palos y a que el imputado poseía antecedentes para dictar que el encarcelamiento tuviese lugar.


Las imágenes del cadáver de Sorky tirado sobre su sangre causaron indignación en la sociedad, y no hablo ya sólo de los que luchan día tras día por los derechos de los animales sino de los ciudadanos en general. Los mismos a los que se les revolvieron las entrañas meses atrás con las escenas del Toro de la Vega en Tordesillas o con la noticia de la gatita Broken, cuyo cuerpecito sirvió de balón a unos niños y que murió finalmente por los puntapiés recibidos. Para los animalistas esa sentencia, la primera con prisión efectiva en España en un caso de maltrato animal, constituyó la esperanza de que en nuestro País algo empezaba a cambiar y que la Justicia por una vez dejaba de levantarse un poquito la venda para comprobar por el rabillo del ojo cuál era la especie la especie de la víctima muerta a manos de la violencia humana.


Pero Eugeni Sánchez, que en un principio aceptó la pena convencido de que no pisaría la cárcel, apeló a la Audiencia Provincial de Baleares al ver que efectivamente durante ocho meses no dormiría en su camita. Esta Instancia aceptó su recurso y revocando el auto de la Juez de Palma lo deja en libertad.


La JUSTICIA alcanzó a este canalla para imponerle una sentencia escasa pero pionera en un País hambriento de escarmientos para quienes practican la crueldad con animales y de disuasión para aquellos que saben que ejercerla sale casi gratis. Pero después llegó otra justicia (ahora con minúsculas) superior en potestad para cortarnos la digestión, llegó la justicia rancia a la que estamos acostumbrados, coja de las dos patas en esa ética, equidad y honestidad, decidiendo que lo que hizo este canalla no merece que cumpla prisión. Total, Sorky sólo era un caballo.


Que a nadie asombre que haya toreros que usen serretas vivas con los suyos, que existan cazadores que ahorquen a sus galgos o le peguen un tiro a sus podencos y les arranquen el microchip escarbando con un cuchillo, que siga habiendo quienes revienten por dentro a un gato a patadas o quintos del ochenta y tantos que le metan un palo por el ano a una burra y la dejen morir así. La Juez María Jesús Campos Barciela es capaz de sentir por dentro la misma bilis que la sociedad, de ponerse en el sistema nervioso de esos animales y de identificar la peligrosidad de sus verdugos, pero luego vendrá la Audiencia Provincial de Baleares explicando que se busca más la rehabilitación que la sanción ejemplarizante. Me imagino la sonrisa del abogado de Eugéni Sánchez, que alegó durante la vista que su defendido hizo aquello por amor a su caballo. ¿No les recuerda el argumento al de muchos acusados de violencia de género? Resumiendo, que en todos esos casos Audiencias Media Markt como la que nos ocupa resolverían un Black Friday para la violencia con animales, nada novedoso porque en este tipo de crímenes aquí todos los días son viernes y negros.


Lástima que en España no se investigue en el historial judicial de asesinos (de humanos) para publicar los nombres de los magistrados que vieron poco más que una travesura en sus antecedentes de maltrato animal. Lástima que no haya muchas más María Jesús Campos Barciela, se evitarían numerosos muertos de todas las especies. Y criminales también.


@JOrtegaFr