MALTRATO ANIMAL: UN CRIMEN LEGAL



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Quien asume la tortura y el asesinato de otros seres como algo ajeno, es tan responsable como el torturador y el asesino.

"Los hombres son nazis para los animales y su vida es un eterno Treblinka". (Isaac Bashevis Singer- Premio Nóbel).

Después de que todo se haya dicho y hecho, quedará mucho más por hacer que por decir. (Jane Goodall)

Ante la injusticia la cobardía se viste de silencio. (Julio Ortega)



miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Multa por llamar crimen al crimen"


Y un galardón por cometerlo. Hay que... jorobarse
Yo que hoy quería dedicarme a otros menesteres pero nada, estos del Patronato del Toro de la Vega de Tordesillas son un filón de inmundicia inagotable. Atentos a su última idea para la nueva ordenanza que se encuentra en periodo de alegaciones (falta saber si habilitarán instancias para interponer risotadas y arcadas): “todo aquel que por palabra o escrito difame el Torneo será penado con multa entre los 1001 y los 3000 euros”. De hacerse firmes las sentencias estos energúmenos van a entrar en la lista Forbes de los más forrados. La de mastuerzos hace tiempo que la lideran.
A partir de ahora mucho se va a pasear por las salas de los tribunales el espíritu de
María Moliner. “Señoría –dirá el fiscal de la acusación- ese perroflauta ha desacreditado públicamente nuestra inmemorial tradición”, “No es cierto Señoría –responderá el abogado de la defensa- mi cliente se ha limitado a describirla”.
Desde el Patronato afirman que su costumbre “resume el modo de pensar de un Pueblo y, que siendo de gran utilidad, este combate de igual a igual en el que nadie osará tratar mal al otro de obra o de palabra, es muestra de hidalguía y de buenas formas”.
Yo, como otros muchos, lo único que veo es a una caterva de sádicos armados rodeando por centenares a un toro, torturarlo con sus lanzas derrochando cobardía y al fin, asesinarlo si hace falta escarbando con un destornillador en su cuello sin ahorrarle ni un instante de agonía. Contemplo a una pandilla de miserables empeñados en hacer de la violencia diversión y negocio despreciando el padecimiento del animal, los terribles valores que están transmitiendo a sus menores, y la repulsa de una sociedad avergonzada y asqueada por la vigencia de tan aberrante celebración. Observo los vestigios de la España más ruin y bochornosa, la que sobrevive a fuerza de ignorancia social y mata a golpe de indecencia política.
Si no he echado mal mis cálculos este texto me va a costar gracias a la última ocurrencia de estos majaderos entre 8008 y 24000 euros de sanción. Vamos a redondear la cifra: lanceros, además de todo lo anterior sois tan necios y es tal vuestra desesperación, que pensáis que con esta nueva idiotez vais a conseguir detener las protestas y lo que está cerca y ya es imparable: la prohibición del repugnante crimen que cometéis cada segundo martes de septiembre.
Pero me siento tranquilo, porque como ha dicho una admirada compañera animalista al conocer la noticia:“Difamar a los lanceros es llamarles evolucionados y sensibles. Estamos a salvo”

2 comentarios:

Ricardo Muñoz José dijo...

Dice el famosísimo micro-relato de Augusto Monterroso: “Cuando desperté el dinosaurio todavía estaba ahí”.

Tal definición cobró luz de realidad al leer este artículo. Sin duda, estamos ante gente primitiva que insiste en pasarse por la entrepierna la evolución social vivida en este país. Con un acento dictatorial –que recuerda los cuarenta años negros ensangrentando España- pretenden ponerle mordaza a la aventura del razonamiento.

-El que no guste de nuestro Torneo, ¡a callar! Y si no, a pagar para engordarnos el calcetín –repiten los muy taimados.

¿Cuándo la Antropología y la Arqueología se ocuparán de este vestigio troglodita?

Con una inocencia que abraza lo insólito, quieren darle un esmerilado de naturalidad a sus quehaceres empapados en sangre; ya sea obligándonos a aceptar su cavernaria costumbre, ya sea echando candado a nuestra discrepancia.
A tal candidez, la llegan a coronar con una burbuja abstracta –inspirada en el caciquismo más hortera-: hacernos creer –en un farol propio de niños, y calentado en la almohada de la fantasía- que ostentan el poderío como para conseguir la aprobación de una ley nacional –y de estricto cumplimiento-, destinada a silenciar a quienes osen a hablar o escribir criticando “tradicional Torneo”.

Julio, en prueba de lo afectado que me siento por la amenaza de estos hijos del pasado, publicaré en mi página tu texto. A ver si tengo la suerte de ser multado, por afirmar que el Torneo del Toro de la Vega, es un asesinato colectivo practicado contra un animal indefenso.

Julio, un abrazo. Seguimos en la barricada.

Ricardo – Linde5

Carmen Llorens dijo...

Ha desaparecido mi gato y mi pareja dice que lo ha dado. ¿Hay algo que detecte manchas de sangre en suelo o pavimentos?