MALTRATO ANIMAL: UN CRIMEN LEGAL



ESTA PÁGINA CONTIENE IMÁGENES MUY DURAS Y TEXTO QUE POR SU CRUDEZA, PUEDE RESULTAR DESAGRADABLE Y HERIR LA SENSIBILIDAD. TANTO LAS FOTOGRAFÍAS COMO LO QUE SE HA ESCRITO NO HACE MÁS QUE MOSTRAR UNA REALIDAD BRUTAL, PERO SI CONSIDERA QUE PUEDE VERSE AFECTADO AL CONTEMPLAR LO QUE AQUÍ SE EXPONE, NO SIGA ADELANTE.

Quien asume la tortura y el asesinato de otros seres como algo ajeno, es tan responsable como el torturador y el asesino.

"Los hombres son nazis para los animales y su vida es un eterno Treblinka". (Isaac Bashevis Singer- Premio Nóbel).

Después de que todo se haya dicho y hecho, quedará mucho más por hacer que por decir. (Jane Goodall)

Ante la injusticia la cobardía se viste de silencio. (Julio Ortega)



miércoles, 17 de febrero de 2010

Cazadores buenos y animalistas malos





Bueno, pues hay que reconocer que el mundo cinegético tenía razón. La Administración, a instancia de la Consellería de Medio Rural de Lugo, ha abierto expediente a un buen número de los activistas contra el maltrato animal que el 30 de Enero, participaron en la protesta durante el Campeonato Nacional de Caza de Zorro que tuvo lugar en la localidad lucense de Portomarín. Ya saben en qué consiste: dolor, muerte, trofeos, comida, alcohol y testiculina a raudales.

Y digo que estaban enposesión de la verdad porque sin duda, esta medida corrobora los mensajes que los monteros, de forma particular o a través de las federaciones, han venido lanzando a la Sociedad, y en los que afirmaban que esos defensores de los raposos eran en realidad una pandilla de inadaptados, drogadictos, vándalos, violentos y hasta de terroristas. En fin, un cuadro como para salir corriendo en su presencia. El extremo opuesto a un caballero cazador.


El procedimiento abierto contra ellos describe y denuncia la acción punible que llevaron a cabo durante la jornada de cacería y su lectura, a cualquiera con la misma sensibilidad y ética que escopeteros y políticos de canana, le demostrará que efectivamente esta gente es culpable de las imputaciones hechas por los batidores, pues en el expediente sancionador se les acusa de: “Hacer ruido con el objeto de espantar la caza”. Imperdonable, ¿no?

Y lo causaron, según atestado de la Guardia Civil, con silbatos o con sus gargantas, pero muy zote hay que ser para no darse cuenta de que tales instrumentos son tan letales como cadenas, puños americanos, estiletes o Goma-2. Si hubieran empleado rifles de calibre 12 con plomos de doble cero hubiera sido muy diferente, pues esas son herramientas al servicio del conservacionismo y del amor a los animales, pero pitar y vociferar… ¿cómo se atreven?

Merecen ser castigados porque no se puede consentir que unos individuos, desalmados y nocivos, caminando por las zonas de seguridad del monte, cometan la terrible fechoría de hacer ruido con un chiflo y que esa gravísima acción, perturbe la necesaria paz que es menester para que unos honrados y probos ciudadanos, puedan disparar a cuanto zorro se les cruce por delante con el deseo de acumular más cadáveres que ninguno y llevarse el codiciado premio.

Estos hechos dejan claro que entre ecologismo o animalismo y terrorismo, hay más en común que un sufijo. Nos lo explican los que salen a matar animales porque les divierte mucho hacerlo, lo ratifica la Administración cuando tanto les ampara moral y materialmente, y queda muy claro comparativamente cuando los devotos de San Huberto, los políticamente buenos, posan orgullosos sobre los cuerpos reventados de sus víctimas, mientras los activistas, los políticamente malos, que jamás empuñan un arma, tienen la osadía de pedir respeto por la vida de todas las criaturas.


No estaría nada mal que todos los que no tenemos licencia de caza, a la vista de lo ocurrido, reflexionásemos sobre cuáles son las leyes y cómo se interpretan. Porque tal vez no esté permitido perturbar durante estas degollinas, pero por encima hay un hecho indiscutible: que aquí y hoy, el criminal, increíblemente, es el que lucha pacíficamente por acabar con la matanza injustificada de animales. Y que los ataquen de un modo rastrero los que gozan disparando a seres vivos no asombra ni un poco, pero que lo hagan ciertos políticos es abominable e intolerable.

6 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Ellos si que son unos terroristas, hubo un tiempo en que fui pescador. Si, no me avergüenza decirlo. Un día pescando en una ribera con maleza me cayo literalmente encima una lluvia de perdigones.Cayeron cuando se quedan sin fuerza, como si fueran piedrecitas. Eso me dio que pensar varias cosas, una que vaya HP el que había disparado hacia ese lado sin saber si había alguien y otra el que hacia yo allí helado de frió intentando joderle la vida a un pez que no me había echo nada solo por pasar el rato, con la cantidad de cosas mejores que se podían hacer.
Recogí mis cañas y desde entonces crían polvo en un rincón del trastero.
Los bosques, las sendas y los ríos son de todos para disfrutarlos sin tener que arriesgar la vida, no para que cuatro se líen a tiros cual película del far west. Si quieren cazar que se dediquen a la caza fotográfica que da mas satisfacciones.

yogui dijo...

Buenas noches:

Hace algún tiempo me llevaron de pesca. Por Dios lo pasé fatal...

Dentro de mí me dije nunca más volveré a ir a un sitio así, todo lo que sentí y viví me hizo pensar lo muy sensible que soy con el dolor de cualquier ser vivo.

Un abrazo desde el alma

Josu Sein dijo...

En un debate a este mismo respecto en otra website he tenido que aguantar que un cazador que al principio iba de pedante sabelotodo hablando a todo el mundo de usted terminara mostrándose tal cual es y que me llamara indigente mental e idiota de tres al cuarto, además de haberse metido en mi perfil de facebook para intentar buscar información personal con la que atacarme. Así funciona esta gente...

nina-rcc dijo...

voy coger tu titulo para un tabajo que tengo me dejas por favor gracias!!!

Ricardo Muñoz José dijo...

Una vez más, comprobamos que el amor hacia los animales es un elemento nocivo. Todo depende de la “inteligencia” que esté adelante dictando sentencia.
Defender la vida, para estas ínclitas autoridades, constituye un acto de profunda violencia. ¿Curioso, no?

Bueno, quienes lo dicen son los descendientes de aquellos que llevaban a la práctica la muy humana, y por lógica, buenamente santificada, Ley Contra Vagos y Maleantes, que según parece, por esas tierras aún no pertenece al olvido.

Para ellos los animalistas son una “pandilla de inadaptados, drogadictos, vándalos, violentos y hasta terroristas” ¿Estando desarmados?
Y los “caballeros cazadores”, continúan siendo los socialmente adaptados, púdicos, serios, pacifistas, y, evidentemente, defensores de la naturaleza. ¿Estando armados?

Según parece, la acusación de “hacer ruido para espantar la caza”, se basa en que esta gente alborotadora ha utilizado como armamento, el poderoso poder destructivo de sus voces o silbos. Algo sumamente peligroso e incivilizado.

Julio, por lo visto, el diccionario es sumamente generoso; permite que cada consultante le de a las palabras un significado de acuerdo a la zona. Si la Constitución defiende la “libertad de expresión”, allí la interpretan “mordaza de represión”.

No lo entiendo. No lo puedo entender.

Un abrazo.
Ricardo – Linde5

Awaken dijo...

Julio tu sigue con nuestra lucha contra estos terroristas...gente sin escrúpulos!!! lo mejor de todo es tener la conciencia tranquila, ellos no tienen ni conciencia!!!
Saludos amigo y un fuerte abrazo!!!