MALTRATO ANIMAL: UN CRIMEN LEGAL



ESTA PÁGINA CONTIENE IMÁGENES MUY DURAS Y TEXTO QUE POR SU CRUDEZA, PUEDE RESULTAR DESAGRADABLE Y HERIR LA SENSIBILIDAD. TANTO LAS FOTOGRAFÍAS COMO LO QUE SE HA ESCRITO NO HACE MÁS QUE MOSTRAR UNA REALIDAD BRUTAL, PERO SI CONSIDERA QUE PUEDE VERSE AFECTADO AL CONTEMPLAR LO QUE AQUÍ SE EXPONE, NO SIGA ADELANTE.

Quien asume la tortura y el asesinato de otros seres como algo ajeno, es tan responsable como el torturador y el asesino.

"Los hombres son nazis para los animales y su vida es un eterno Treblinka". (Isaac Bashevis Singer- Premio Nóbel).

Después de que todo se haya dicho y hecho, quedará mucho más por hacer que por decir. (Jane Goodall)

Ante la injusticia la cobardía se viste de silencio. (Julio Ortega)



martes, 13 de mayo de 2008

José Tomás, torero y transmisor de arte y cultura

La definición que la R.A.E. ofrece del término bellas artes es la siguiente: “ Cada una de las que tienen por objeto expresar la belleza y especialmente la pintura, la escultura y la música”.

El Ministerio de Cultura de España otorga todos los años las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes en sus diferentes modalidades y este año, una de ellas, previa aprobación en Consejo de Ministros, le ha sido concedida al matador de toros José Tomás, al igual que en ediciones pasadas la recibieron otros profesionales en esta práctica basada en infligir dolor a dichos animales y en sacrificarlos, como son los también matadores José María Manzanares y Enrique Ponce. Este Premio, según los principios bajo los que fue establecido pretende ser conferido a las figuras o entidades más destacadas por sus servicios de fomento y difusión del arte y la cultura

Aparecen así tres expresiones estrechamente ligadas a tan alta condecoración: arte, belleza y cultura, y reflexionando sobre el fin mismo de la Medalla trató de hallar la relación entre su Naturaleza y la actividad desempeñada por el matarife de los ruedos José Tomás, ya que sin duda deben de existir razones, al menos para el Consejo de Ministros así es, para otorgarle un galardón de tal categoría. Y en mi empeño por encontrar los vínculos entre el hecho de torturar a un animal durante veinte minutos para después matarlo y la esencia misma del Premio, creo haber dado con ellos en ciertas realidades inherentes a lo que los defensores de las corridas de toros llaman “La Fiesta más Culta del Mundo” .

Es arte en mayúsculas, sin duda, cuando con técnica, maestría y firmeza, el picador introduce la puya en el cuerpo del toro en el lugar adecuado, para evitar con ello que el animal embista durante la lidia levantando la cabeza, ya que el dolor que le producen las heridas sobre el morrillo y los músculos de la zona afectada, le obliga a mantener el cuello en línea recta. Arte que tendrá que mostrar más de una vez el picador si así se lo requiere el torero por ver éste que el toro acomete con demasiada energía, con el fin de debilitarlo desangrándolo y destrozándole músculos como el trapecio, el romboideo, el espinoso, el semi-espinoso, los serratos y los transversos del cuello, además de lesionar vasos sanguíneos y nervios. Poseer el acierto para saber cómo causar tal carnicería pero dejándolo con la vitalidad suficiente para que pueda seguir la faena, es ciertamente arte. Al igual que lo es hincarle las banderillas, cuya zona punzante de 6 cms. en las clásicas y de 8 cms. en las de castigo - al parecer hay veces que el toro merece ser castigado- y rematada por un arpón, logra por una parte consumir todavía más al animal y por otra, dotar al espectáculo de mayor plasticidad y colorido para cautivar a la afición.

Belleza, este término que indica la armonía y perfección que inspiran admiración y deleite, es lo que se logra en tres momentos impresionantes que marcan los últimos instantes de la representación: estoque, descabello y puntilla. El primero, la estocada con una espada cuyos 90 cms. se hunden en el cuerpo de la víctima, y que en ocasiones y hay imágenes del galardonado José Tomás que así lo muestran, lo atraviesan de lado a lado sobresaliendo por una parte la cruceta y el final del acero por otra pero sin acabar con su vida; si eso ocurre, el torero habrá de repetir la suerte de matar mientras el toro, ensartado con más de una espada, recuerda a un acerico proporcionando a los asistentes una imagen de gran hermosura. Luego, para añadir mayor magnificencia a la estampa, puede hacer su aparición otro estoque llamado verduguillo, que como complemento al primero se utiliza cuando el toro no tiene ya la movilidad suficiente que permita al maestro entrar una vez más con el estoque de matar, es el denominado descabello, cuya sublime función es penetrar entre las cervicales del animal y seccionarle la médula espinal. Y por último, si la bestia en su tozudez se resiste a morir, llega la solución definitiva: la puntilla, un puñal de unos 35 cms rematado en una lancetilla, que de un golpe se introducirá en la parte media del testuz, a poca distancia de la raíz de los cuernos para al fin, cortar el tronco encefálico de la res, que morirá o al menos quedará inmovilizada y el maestro habrá culminado su soberbia faena. Tres instrumentos magníficos gracias a los cuales, nos sentimos embriagados por la indescriptible sensación de estar siendo testigos de la hermosura en su esencia más pura, con ese toro atravesado, con el cuello agachado, sus patas dobladas, bañado en sangre y con la boca abierta, contemplando extasiados sus estertores agónicos que anuncian una muerte que llega a emocionarnos por su belleza.

Y por último la cultura, la que por supuesto resulta de proteger y cuidar esta sana tradición, de fomentarla, impulsarla, reavivarla y dignificarla como se merece, sin olvidar un factor fundamental, su transmisión, a la que los adultos nos vemos obligados como garantes de la educación y formación de nuestros hijos, iniciándoles en esta expresión artística, desvelándose sus misterios para que aprendan a amarla y protegerla y que así ellos, sean los continuadores de una de las manifestaciones más nobles del patrimonio cultural de una Sociedad ilustrada y civilizada como la nuestra.


Una última consideración, serán los Reyes los encargados de otorgar la Medalla al matador; en el caso de Don Juan Carlos me parece un acto lógico por su afición a la tauromaquia y sabiendo que asiste a corridas y disfruta viendo como un toro sufre, agoniza y muere; pero en el de la Reina, siendo también por todos conocido que esta tradición le resulta desagradable y que no se deleita ante el prolongado y profundo padecimiento del animal, me pregunto si no se le removerán las entrañas cuando haya de felicitar y entregar sonriente la condecoración a quien es premiado como impulsor del arte y de la cultura por haber martirizado y sacrificado a cientos de seres vivos.

José Tomás Román Martín, el matador que declaró que “Vivir sin torear no es vivir”, hace que me sienta orgulloso de pertenecer a una Sociedad que le reconoce por medio de sus mandatarios su papel como impulsor del arte y de la cultura, como transmisor de la belleza y en la que destrozarle poco a poco nervios, músculos y venas a un animal sea en vez de un acto cruel constitutivo de delito, una acción digna de recibir una Medalla al Mérito en las Bellas Artes a propuesta del Ministerio de Cultura.

Enlaces:

www.latortura.es
www.liberaong.org
www.equanimal.org
www.actyma.org










1 comentario:

Anónimo dijo...

En agradecimiento al señor Julio Ortega Fraile:

Sus palabras y reflexiones sobre el maltrato a los animales, en este caso la tortura sádica a los toros en este país, son como un regalo para los que queremos defender a los animales.

Gracias por compartir con nosotros su sabiduría y su arte en la escritura , nos da ánimo y aliento para seguir en la lucha.
Nos hace sentir que gracias a personas como usted , quizá no esté muy lejos el día en que dejemos de ver estas terribles escenas, y estas ofensas al ARTE de parte de los que nos gobiernan , premiando con medallas a individuos que por su crueldad y sadismo , nos hacen sentir a muchos españoles, avergonzados de haber nacido en esta tierra.


Mi vergüenza no es sólo por las celebraciones de estas “fiestas sangrientas”, de sus protagonistas, los matarifes toreros, de sus espectadores enfebrecidos, ............
me avergüenza que tengamos un gobierno, que con las decisiones de su Consejo de Ministros , humilla a millones de españoles que sufrimos angustiados ante la impotencia de no poder terminar con esta locura, de ser espectadores a la fuerza por imposición “legal” , de tener que soportar que parte de nuestro dinero como contribuyentes , vaya destinado a subvencionar esta sangría.



¿Por qué el Consejo de Ministros no ha decidido, en lugar de condecorar con la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes a estos toreros, no les concede una beca para que puedan acceder a la universidad , estudiar una carrera, o música, o pintura, o escultura, ….. quién sabe,…… quizás algunos de ellos se convirtieran en verdaderos artistas, de los que no nos tendríamos que sentir avergonzados, y podrían ganarse la vida honradamente sin tener que vivir a costa del sufrimiento de un pobre animal acorralado, torturado y humillado.


Que no se engañe nuestro gobierno, millones de españoles nos sentimos como el toro en el ruedo, “ACORRALADOS, TORTURADOS Y HUMILLADOS”, por estas decisiones. El tiempo les pasará factura.


Citando a Bernard Shaw : “La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos” .
Si seguimos con la misma apatía y pasividad, seguiremos mereciéndonos que nos humillen,….. que nos acorralen...........y que nos torturen.


Quiero terminar con una frase del mismo escritor: (como muchos sabrán , vegetariano y amante de los animales) :

“Los espejos se emplean para verse la cara; el arte para verse el alma.”

Con este “ARTE” y estos “ARTISTAS” , se puede ver el alma de los que nos gobiernan, de los que promueven la “cultura de la tortura”, y de los que la consienten con su silencio.